Reglas de Secret Hitler, explicadas fácil
Secret Hitler es un juego de deducción social para 5–10 jugadores, creado por Goat, Wolf, & Cabbage (diseñado por Mike Boxleiter, Tommy Maranges y Max Temkin, con ilustraciones de Mackenzie Schubert) y publicado bajo una licencia Creative Commons BY-NC-SA 4.0. El reglamento está bien, pero se hace más largo de lo que el juego merece. Aquí tienes todo lo que necesitas para jugar, en cinco minutos de lectura.
La premisa
Los jugadores se dividen en secreto en dos equipos. Los Liberales son la mayoría; no saben nada de nadie. Los Fascistas son la minoría; se conocen entre sí y saben qué jugador es Hitler. Los Liberales ganan aprobando políticas liberales o matando a Hitler. Los Fascistas ganan aprobando políticas fascistas o consiguiendo que Hitler sea elegido Canciller en la recta final de la partida. En cada ronda, la mesa elige un gobierno, y ese gobierno aprueba exactamente una política — pero nadie ajeno al gobierno ve qué cartas tenían en la mano, así que cada política aprobada abre un nuevo debate.
Configuración según el número de jugadores
Reparte una carta de rol secreto a cada jugador. La mezcla depende del tamaño de la mesa:
| Jugadores | Liberales | Fascistas | Hitler |
|---|---|---|---|
| 5 | 3 | 1 | 1 |
| 6 | 4 | 1 | 1 |
| 7 | 4 | 2 | 1 |
| 8 | 5 | 2 | 1 |
| 9 | 5 | 3 | 1 |
| 10 | 6 | 3 | 1 |
Después todos cierran los ojos para la revelación. Los fascistas abren los ojos y se reconocen entre sí, y Hitler levanta el pulgar para que los fascistas sepan a quién proteger. Un matiz importante: en las partidas de 5–6 jugadores Hitler también abre los ojos y descubre quién es su único aliado fascista. A partir de 7 jugadores, Hitler mantiene los ojos cerrados y no conoce a nadie.
El mazo de políticas tiene 17 cartas: 6 liberales y 11 fascistas. Ese sesgo es deliberado — incluso un gobierno totalmente liberal se verá obligado a aprobar políticas fascistas con regularidad, lo que da margen a los fascistas reales para esconderse.
Una ronda, paso a paso
1 · Nominar
La Presidencia rota en el sentido de las agujas del reloj. El Presidente nomina a un jugador como Canciller (se aplican las limitaciones de mandato — ver más abajo).
2 · Votar
Todos, incluidos los candidatos, votan ¡Ja! o ¡Nein! al gobierno propuesto, de forma simultánea y pública. Una mayoría de ¡Ja! elige el gobierno; un empate lo rechaza. Si la votación fracasa, el siguiente jugador pasa a ser Presidente y el contador de elecciones avanza en uno.
3 · Legislar
El Presidente roba las 3 cartas superiores del mazo de políticas, descarta 1 en secreto y entrega las 2 restantes al Canciller. El Canciller descarta 1 en secreto y aprueba la otra. Nada de hablar en la mesa durante este proceso, y las cartas descartadas nunca se revelan — ambos son libres de mentir sobre lo que vieron.
4 · Acción ejecutiva (a veces)
Si la política aprobada era fascista y ocupó ciertas casillas del tablero, el Presidente usa de inmediato un poder presidencial antes de que termine la ronda. Qué casillas conceden qué poderes depende del número de jugadores — tabla más abajo.
El contador de elecciones (la regla del caos)
Cada elección fallida hace avanzar el contador. En el tercer fracaso consecutivo, el país cae en el caos: la política superior del mazo se aprueba automáticamente, sin gobierno y sin poder presidencial. El contador se reinicia entonces, y todas las limitaciones de mandato se olvidan para la siguiente elección. El contador también se reinicia cada vez que se elige un gobierno con éxito. A los fascistas les encanta dilatar las votaciones cuando el mazo viene caliente; vigila quién sigue votando ¡Nein! en los momentos más convenientes.
Poderes presidenciales
Las políticas fascistas perjudican a los liberales en el tablero, pero también arman al Presidente. Los poderes, según el número de jugadores y el número de política fascista:
| Política fascista n.º | 5–6 jugadores | 7–8 jugadores | 9–10 jugadores |
|---|---|---|---|
| 1.ª | — | — | Investigar lealtad |
| 2.ª | — | Investigar lealtad | Investigar lealtad |
| 3.ª | Vistazo a las políticas | Elección especial | Elección especial |
| 4.ª | Ejecución | Ejecución | Ejecución |
| 5.ª | Ejecución + se desbloquea el veto | Ejecución + se desbloquea el veto | Ejecución + se desbloquea el veto |
- Investigar lealtad — el Presidente mira en secreto la carta de afiliación de un jugador (dice Liberal o Fascista; la de Hitler dice Fascista). El Presidente puede mentir sobre lo que vio.
- Vistazo a las políticas — el Presidente mira en secreto las 3 cartas superiores del mazo.
- Elección especial — el Presidente elige al próximo Presidente. La rotación normal se reanuda después.
- Ejecución — el Presidente mata a un jugador. Ese jugador queda fuera y no dice nada. Si era Hitler, los liberales ganan en el acto.
Poder de veto
Una vez que se aprueba la 5.ª política fascista, todos los gobiernos futuros obtienen el veto. Durante la legislación el Canciller puede proponer descartar ambas cartas; si el Presidente acepta, no se aprueba nada y el contador de elecciones avanza en uno. Si el Presidente se niega, el Canciller debe aprobar una política como de costumbre.
Limitaciones de mandato
La regla más olvidada del juego: los jugadores que fueron elegidos Presidente y Canciller por última vez no pueden ser nominados como Canciller en la siguiente elección. Cuando quedan vivos cinco jugadores o menos, esto se relaja — solo el último Canciller elegido queda inhabilitado. No hay límites para ser Presidente, ya que ese puesto rota automáticamente.
Cómo termina la partida
- Los Liberales ganan cuando se aprueba la 5.ª política liberal.
- Los Liberales ganan en el momento en que se ejecuta a Hitler.
- Los Fascistas ganan cuando se aprueba la 6.ª política fascista.
- Los Fascistas ganan si Hitler es elegido Canciller con 3 o más políticas fascistas en el tablero. Por eso, en la recta final de la partida, nunca eliges a un Canciller del que no estés seguro.
La única regla que decide la mayoría de las partidas: después de la tercera política fascista, cada elección de Canciller es una posible derrota instantánea para los liberales. Dilo en voz alta en la mesa cada vez. Los grupos que olvidan esto son los que pierden contra un jugador callado al que nadie se molestó en investigar.
¿No quieres lidiar con cartas y sobres?
Aviso: esta parte trata de nuestra propia app. Service Rat es una versión móvil gratuita de estas mismas mecánicas con una temática corporativa original — el Presidente pasa a ser el CEO, el Canciller pasa a ser el Ingeniero Jefe, las políticas pasan a ser planos y Hitler pasa a ser La Rata. El mismo mazo de 6 contra 11, la misma tabla de poderes, las mismas condiciones de victoria, las mismas limitaciones de mandato. La diferencia es que la app reparte los roles, gestiona la revelación con los ojos cerrados, cuenta los votos y aplica todas las reglas anteriores de forma automática, en un solo móvil o entre varios dispositivos por internet. Cómo jugar a Service Rat muestra exactamente cómo se corresponden los términos; y si prefieres echar un vistazo a todo el género primero, mira 10 juegos como Secret Hitler.
5–10 jugadores, gratis, sin cuenta, funciona sin conexión con bots. Las reglas de arriba, sin el reglamento.