Casi sola. Los Rateros te ven; tú solo ves a tu aliado con 5–6 jugadores.
La Rata
Llega a la silla de Cazarratas en el momento clave.
La Rata es el rol más asimétrico de Service Rat. En la pantalla de victoria sale con los Rateros, pero casi no conoce a nadie de ese equipo. En la revelación de roles, en partidas de 5 a 6 jugadores ves a tu único aliado Ratero; con 7 a 10 jugadores no ves a nadie. Los Rateros sí se conocen entre sí y te conocen a ti; te van a proteger, pero (en mesas grandes) nunca sabrás con certeza qué votos a favor vinieron de aliados y cuáles fueron solo Gatos actuando con educación. Juega en solitario y mantén un perfil aburrido hasta el momento justo.
Objetivo
La Rata gana siempre que gane la facción Ratera, pero hay una condición de victoria que es solo tuya: ser elegida Cazarratas cuando ya hay tres o más leyes ratunas en el tablero. Pierdes si los Gatos firman cinco leyes gatunas o si el Alcalde te expulsa del pueblo con un poder.
Cómo jugar este rol
En la nominación y la votación tu trabajo es parecerte exactamente a un Gato. Vota por evidencia, no por intuición: los Rateros también leen tus votos y te seguirán si pueden. No protestes demasiado fuerte cuando te acusen; un ¡FSSS! tranquilo suena a Gato, un monólogo defensivo suena a la Rata. Acepta pasar largas rondas lejos de la silla de Alcalde: tu meta no es liderar, es ser el compromiso obvio cuando el tablero esté lleno de leyes ratunas.
Con el archivo, juega honesta mientras puedas. Hay once leyes ratunas y seis gatunas, sacar dos leyes ratunas y una gatuna como Alcalde es la mano más frecuente, y cualquier Gato con calculadora lo sabe. Tus declaraciones se van a desmontar en el debate: hazlas plausibles y cortas. Recuerda que los Rateros te miran romper cartas y ajustan sus mentiras a las tuyas.
El final es tuyo. Con tres leyes ratunas en el tablero, cualquier nominación a Cazarratas puede ser la jugada de victoria: los Rateros lo saben y empujarán tu nombre. No lo empujes tú. Deja que un Ratero (o incluso un Gato confundido) te nomine. Recuerda los límites de mandato: si fuiste Alcalde en la ronda anterior no puedes ocupar la silla, así que quizás debas pasar una ronda en segundo plano antes de que el equipo te vuelva a abrir el hueco.
Consejos rápidos
- No conoces a los Rateros: no adivines, observa.
- Nunca te nomines tú misma para Cazarratas: deja que otro lo haga.
- Vota en la lógica de la mesa, no por corazonadas; una Rata que rompe patrón acaba expulsada.
- Cuenta las leyes ratunas: a partir de la tercera, cada votación de Cazarratas puede ser la definitiva.
- Un poder de Olfatear no te delata: solo muestra la facción, y la Rata aparece como Gato hasta que la expulsen.
- Habla poco en las discusiones acaloradas: los que sobreviven hablan menos.
Errores comunes
- Actuar como si tuvieras equipo. No lo tienes: los Rateros tienen un equipo contigo, pero tú estás sola. Cualquier guiño es una pista.
- Lanzarte demasiado pronto a por la silla de Cazarratas. Con menos de tres leyes ratunas en el tablero, ocupar la silla solo quema tu tapadera.
- Votar de forma sospechosamente idéntica a un jugador. Los Rateros quizás te sigan, pero la mesa verá la pareja y expulsará al equivocado, o, peor, al correcto.
- Olvidar tu propio límite de mandato. Si fuiste Alcalde en la ronda anterior, esta ronda no puedes ser nominada: no permitas que los Rateros quemen una jugada con una nominación ilegal.
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