Sabes quién es la Rata. La Rata no te conoce.
El Ratero
Seis leyes ratunas, o la Rata en la silla.
Los Rateros son la facción minoritaria con más información. En la revelación de roles ves a tus compañeros Rateros y a la Rata, el resto va a ciegas. Tu trabajo es firmar leyes ratunas sin que te expulsen y, a la vez, dirigir discretamente la mesa hacia un tablero en el que la Rata pueda ganar siendo elegida Cazarratas. Jugáis coordinados, pero nunca a la vista: en cuanto un Gato lea a vuestro equipo, la mesa caerá sobre vosotros.
Objetivo
Los Rateros ganan de dos formas: firmar seis leyes ratunas o lograr que la Rata sea elegida Cazarratas cuando ya haya tres o más leyes ratunas en el tablero. Perdéis si los Gatos firman cinco leyes gatunas o si el Alcalde expulsa a la Rata del pueblo con un poder.
Cómo jugar este rol
Vota como Gato, no como Ratero. La pista más clara en la mesa es el jugador que siempre vota ¡MIAU! cuando su compañero está en el consejo. Pierde adrede algunas votaciones tempranas: un ¡FSSS! a un consejo amigo al principio te compra credibilidad para más adelante. Cuando la Rata se presenta a Cazarratas, votas ¡MIAU!, pero al menos un Gato debería hacerlo también, así que no seas el animador más ruidoso.
Controla el archivo desde el Alcalde. Cuando seas Alcalde, romper una ley gatuna es fácil porque solo hay seis en todo el archivo, afirmar que viste tres leyes ratunas resulta creíble para casi todos. Cuando el Alcalde es tu compañero, respalda su versión con coherencia. Nunca acuses públicamente a otro Ratero: incluso una sospecha suave marca a alguien que necesitarás después.
El final es vuestro momento, y sobre todo el de la Rata. Con tres leyes ratunas en el tablero, empujad a la Rata a la silla de Cazarratas y ganaréis al aplicar el siguiente poder. Vigila los límites de mandato: si la Rata acaba de ser Alcalde no puede ser nominada en la siguiente ronda. Usa leyes ratunas anteriores para preparar el momento en que la matemática obligue a los Gatos a aceptar a un Cazarratas que deberían rechazar.
Consejos rápidos
- Memoriza la matemática del archivo: 6 leyes gatunas y 11 ratunas. Reclama cifras que el archivo pueda producir de verdad.
- Pierde adrede al menos una votación temprana: un historial perfecto de votos es la vía más rápida a la expulsión del pueblo.
- Ten siempre claro quién es la Rata, pero nunca lo nombres tú primero, deja que lo proponga un Gato.
- Si te toca el poder de Olfatear como Alcalde, olfatea a un Gato al que puedas encuadrar, no a un compañero que igualmente quedaría limpio.
- Con cuatro leyes ratunas en el tablero, prefiere firmar otra ley ratuna si la Rata está bloqueada por el límite de mandato en esa ronda.
Errores comunes
- Defender a la Rata a capa y espada en público. La Rata tiene que parecer inocente por sí misma: si la cargas, la mesa verá la forma del equipo.
- Delatar a un compañero votando exactamente igual que él. En cada ronda pregúntate si un Gato con las mismas cartas habría votado igual.
- Quemar una ley ratuna cuando en esa misma ronda podías cerrar la partida con la Rata como Cazarratas.
- Olvidar que la Rata no te conoce. Si le mandas señales demasiado claras, te seguirá y la mesa os cazará a los dos.
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